lunes, 25 de marzo de 2013

Mas allá de los sueños

Es lindo ser las palabras de alguien que se quiere expresar y no sabe como.. Es hermoso saber que mas allá de una pantalla hay personas que se identifican con cada palabra y cada oración. Es aun mas satisfactorio saber que les da placer leer en un mundo donde ya nadie le encuentra sentido a nada, donde las metas están mas lejos de lo imposible y la obsecion al amor es lo único que los impulsa a vivir.
vivimos en un mundo creado por nosotros mismos, creemos lo que queremos creer y vemos lo que nos imponen los demás.  No somos capaces de ver mas allá,  mas allá de lo que vemos a simple vista, mas allá de las palabras de los demás, mas allá de las metáforas, simplemente, no le encontramos sentido.
Escribo en el momento, en el momento le doy sentido a muchas de las cosas, que sedada por mi propio soma no puedo. Vivo creyendo que estoy despierta.. pero pierdo grandes oportunidades y el sentido a estar despierta se lo doy un tiempo mas tarde, cuando escribo.
 Les dejo un cuento de mi autoria. Quizá se sientan identificados, O TAL VEZ NO pero lo mas importante es transmitir el verdadero sentido a ver mas allá de lo que nos imponen, y de lo que queremos ver.



Una tarde de una primavera fresca, donde todavía se respira aire del invierno y el sol no es tan lúteo, melancólica, sentía en mi cuerpo una sensación rara. Una sensación como si la realidad me hubiera derrotado y como si las balas del recuerdo fueran directamente a mi pecho.  La melancolía me inundo, al ver las fotos sufrí sabiendo que ya no había vuelta atrás  Busque la manera de renacer, pero en el abismo y solitaria volví a caer. En un cuarto oscuro me volé la cabeza pensando en lo que no fue y en lo que pudo ser mientras la heroína fluía por mis venas. Parada en el balcón el viento enojado me despeinaba como lo hizo siempre pero ahora con mas intensidad. Decidi entrar, cerrar todo y refugiarme de la tormenta. Necesitaba el calor que me brindaba todas esas tardes de inivierno, necesitaba volver a sentir esa calidez.
Ahora que  mi cuerpo me pide su calor y mi mente nuevos recuerdos, me doy cuenta que estoy sola. Que su calor lo tiene otra, y que no le di sentido a las tardes de invierno, esas tardes que me parecian una perdida de tiempo.
No le di sentido al tiempo ni al amor, ahora el sentido se lo da mi soledad.
La esperanza toco mi puerta, o eso quería creer. No quería ver mas alla de la realidad, me imaginaba su calidez muy cerca. Abrí la puerta y la realidad me decepciono. Una caja? Para que quiero una caja?
La abri con intriga y deje mi momento de dramatismo de lado. FOTOS habia fotos, fotos de dos años largos de aventuras, de miradas, de besos, esos que te envuelven y te aíslan de la realidad. Por que haria algo asi? es como si te devolvieran algo que regalaste, Un regalo con mucho aprecio. Tenia ganas de llamarlo y preguntarle por que? o que tanta locura y bronca lo llevaria a hacer tal cosa?
Entiendo su dolor, vi mas alla de mi, trate de ser lo mas objetiva posible y me culpe de todo, deje en la chimenea la caja roja y sali a fuera, EN BUSCA DE ALGO QUE NO ESTABA SEGURA, pero de lo que si estaba segura es que no iba a quedarme de brazos cruzados .A veces cruzaba los brazos sobre el pecho como si se me fuera a escapar el alma. Y tanto creí en vos que me abraze a tu recuerdo y me consolé  Porque me hice más grande que el miedo a perderte. Sali a caminar y a reflexionar, todo me recordaba a momentos de felicidad. Y es que yo tenia un extraño sentido de pertenencia con los lugares. Algunas veces precentia que las calles por las que caminamos juntos eran nuestras. Otras, que nosotros le perteneciamos a ellas. De vez en cuando siento que cada árbol, cada pájaro y cada esquina me desconoce cuando no estamos juntos.
Ahi estaba el, como si el recuerdo nos hubiera llevado a la misma esquina donde empezo todo. Una tarde, una accidente, una mirada, Una mañana , un choque, otra mirada.
Decidi seguir de largo, y tratar de hacerme la superada, pensando que tomarias mi mano y la historia tendria continuacion. Pero no fue asi, frene, gire, el miraba  de espaldas esperando una respuesta del viento.
Salio una chica de un bar. Rubia y de sonrisa singular. Se besaron, Y mil lagrimas afloraron mi rostro. 
Ella se fue, y el le regalo una caja, pero de chocolates. Fui y le dije..

Te dejo ir con la condición de que me dejes ir de vos. 
Dejame con la prepotencia, con el orgullo y la imposibilidad de expresarme atoradas en la garganta. Dejame a mí, que de lejos siempre he querido mejor. A veces pienso que soy experta en olvidar de cerca y querer de lejos. Dejame con la inconstancia y el miedo arremolinándose en secreto, armando el nudo invencible en ese lugar donde aprieto los dientes y la garganta. Dejame con la impotencia apretando los puños sola. 


-Te digo la verdad: a veces no tengo bien en claro quién tiene que dejar ir a quién

 - Dejame creer que yo te dejé ir a vos.-  Le dije con mi frente en alto

- Me dejaste ir cada tarde, ocho estaciones 

Con la cabeza baja, me di la vuelta aceptando que el error fue mio y que solo vi lo que quise ver. la nostalgia y la lluvia le daban mas dramatismo y simplemente me deje ser, pero esta vez era capaz de ver y darle el sentido al recuerdo.
 La droga de la brisa me desmayo, no se si desperte del sueño espantoso o empezaba a soñar una esperanza.
Era una tarde de invierno en el balcon, y atras mio abrazando mi cintura sentiia tu perfume y tu calidez. Eras vos.
Aveces la brisa nos da un pantallazo de lo peor, para valorar el hoy. Me di media vuelta y lo mire a los ojos y bese con la mirada.
No sé desde cuándo, tampoco me gusta explicarme esas cosas pero hace mucho tiempo que tengo esa certeza. Y los sueños tampoco colaboran. Sigo con esa bendita o maldita costumbre, quién sabe, de creer que no son sólo sueños, por desgracia.
Una estacion mas tarde, mi tentacion a otra boca, Me dio un de ja vu y la caja roja con las mismas fotos.





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